Para presentarme solo diré que mi nombre es Daniel soy hijo de un fotógrafo que comenzo su carrera a los 16 años, impulsado a esa profesión por su padre que a su vez lo introdujo a la fotografía, mas bien como castigo ante su escaso interés en la escuela, debo recordar que estamos hablando del el lejano año de 1957 en un día lunes a mediados del mes de noviembre hizo sus pininos con la preparación de revelador para papel, se colocaba en un recipiente con agua a temperatura ambiente, por cierto me sentía alguien de la época del siglo XVII por la forma tan especial de aquel envace de cristal, una probeta formada de con una varilla de cristal que hacia la veces de agitador, la forma de preparar el revelador era vaciar un litro de agua, luego se colocaba en una bascula de esos tiempos, como balanza de esos de mercado en una se colocaba una pesa y en otra las substancias químicas.
Los ingredientes tenían forma de polvos y sales , poco después me entere que esas cosas eran metol 2.5 gr. sulfito 25 gr., hiroquinona 30 gr, carbonato 50 gr, bromuro 2 gr,.
La forma de diluir parte por parte, cada una de las sustancias, mezclandolas en el agua, lo difícil era que cuando no se movían constantemente, se constituían grumos difícil de des hacer, entre ellos el carbonato, uno ocupaba hasta 30 min. de mi vida en esa tarea, como hubiera tenido la experiencia que tengo ahora , abría ocupado un motor que simplificaria la tarea en 10 min, en aquel día ya había motores pero a mi padre no le parecía correcto, despues se almacenaba en un recipiente mas bien color ámbar, mientras yo preparaba el revelador mi padre retocaba los negativos que se iban a imprimír en la prensa de contacto, el artefacto aquel era un cajón de madera con un foco blanco y otro rojo.
El procedimiento era el siguiente, se colocaba el negativo con la emulsión hacia arriba, tenia una tapa en forma de muelle que presionaba ambas superficies, esta operación se hacia en una habitacion muy obscura, porque el papel, para blanco y negro es sensible a la luz blanca pero no a la roja , se contaba con unos recipientes con 2 sustancias diferentes una con revelador, y otra con fijador con un olor desagradable como a vinagre , hasta la fecha me despierto con ese olor impregnado, el papel fotográfico para las credenciales, era marca kodak 9 azo que en aquel tiempo vendían en 4 gr para negativos muy obscuros1, obscuros2, claros3, muy claros4 en el el que nosotros usábamos era el grado 3 y a veces el grado 4 en aquel tiempo costaba 35 pesos la caja con 100 hojas de tamaño 5 x 7 pulgadas .
se contaba con un reloj kodak que le daba cuerda parecido a un despertador , para calcular el tiempo de exposición, debíamos acercarnos lo suficiente para escucha el tic tac, se colocaba el negaivo en la impresora de contacto, se encuadraba en un cartón con la medida deseada, se cortaba el papel en tiras, se encuadraba el negativo en un marco de cartón con una perforación del tamaño de la impresión, la prensa tenia 2 focos , el blanco para exponerse y el rojo para colocar el papel, virgen sin exponer, cuando uno estaba seguro de que la exposición era correcta se bajaba el muelle para presionar el papel y el negativo, y hacerlo en serie con el reto del papel previamente graduado, el reloj se encontraba sincronizado con el foco blanco para dar la exposición correcta, de no ser así podía queda clara u obscura como se dice bulgarmente o sobre expuesta o sub expuesta.
Los ingredientes tenían forma de polvos y sales , poco después me entere que esas cosas eran metol 2.5 gr. sulfito 25 gr., hiroquinona 30 gr, carbonato 50 gr, bromuro 2 gr,.
La forma de diluir parte por parte, cada una de las sustancias, mezclandolas en el agua, lo difícil era que cuando no se movían constantemente, se constituían grumos difícil de des hacer, entre ellos el carbonato, uno ocupaba hasta 30 min. de mi vida en esa tarea, como hubiera tenido la experiencia que tengo ahora , abría ocupado un motor que simplificaria la tarea en 10 min, en aquel día ya había motores pero a mi padre no le parecía correcto, despues se almacenaba en un recipiente mas bien color ámbar, mientras yo preparaba el revelador mi padre retocaba los negativos que se iban a imprimír en la prensa de contacto, el artefacto aquel era un cajón de madera con un foco blanco y otro rojo.
El procedimiento era el siguiente, se colocaba el negativo con la emulsión hacia arriba, tenia una tapa en forma de muelle que presionaba ambas superficies, esta operación se hacia en una habitacion muy obscura, porque el papel, para blanco y negro es sensible a la luz blanca pero no a la roja , se contaba con unos recipientes con 2 sustancias diferentes una con revelador, y otra con fijador con un olor desagradable como a vinagre , hasta la fecha me despierto con ese olor impregnado, el papel fotográfico para las credenciales, era marca kodak 9 azo que en aquel tiempo vendían en 4 gr para negativos muy obscuros1, obscuros2, claros3, muy claros4 en el el que nosotros usábamos era el grado 3 y a veces el grado 4 en aquel tiempo costaba 35 pesos la caja con 100 hojas de tamaño 5 x 7 pulgadas .
se contaba con un reloj kodak que le daba cuerda parecido a un despertador , para calcular el tiempo de exposición, debíamos acercarnos lo suficiente para escucha el tic tac, se colocaba el negaivo en la impresora de contacto, se encuadraba en un cartón con la medida deseada, se cortaba el papel en tiras, se encuadraba el negativo en un marco de cartón con una perforación del tamaño de la impresión, la prensa tenia 2 focos , el blanco para exponerse y el rojo para colocar el papel, virgen sin exponer, cuando uno estaba seguro de que la exposición era correcta se bajaba el muelle para presionar el papel y el negativo, y hacerlo en serie con el reto del papel previamente graduado, el reloj se encontraba sincronizado con el foco blanco para dar la exposición correcta, de no ser así podía queda clara u obscura como se dice bulgarmente o sobre expuesta o sub expuesta.
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